lunes, 18 de febrero de 2008

Bola(zo) de nieve

Hablar del tiempo es una forma de perderlo...se ve que el autor del dicho nunca tuvo que lidiar con el invierno edmontoniano! No nos podemos quejar, fueron sólo dos semanas con sensación térmica de hasta 45 bajo cero. Ahora disfrutamos de temperaturas (relativamente) cálidas y la oportunidad de retomar el cross- country esquí (o esquí de fondo) por los parquecitos locales.

Cada salida a esquiar es una experiencia diferente, dependiendo (principalmente) del estado de la nieve. Granulosa, blanda, esponjosa, acuosa, pegajosa...ojalá tuviera tantas palabras como los Inuit para describir a la nieve! Según una leyenda urbana que circula por ahi, los Inuit han desarrollado numerosas palabras para describir con exquisito detalle y precisión las más infinitesimales variaciones níveas. De cuántas palabras estamos hablando? Aproximadamente 100, según una nota aparecida en el New york Times en los años 80's.

Siguiendo el rastro de la nota, me resultó muy curioso la velocidad con la que (aparentemente) generan nuevas palabras. Según un artículo aparecido en los 70's las palabras eran 50, otro en los 40's llegaba hasta siete...y un libro publicado por un lingüista y antropólogo en 1911 contabilizaba 4: aput (nieve en la tierra), qana (nieve que cae), piqsirpoq y qimuqsuq (las cuales no he podido traducir del inglés al español, serían "drifting snow" y "snowdrift", respectivamente).

Evidentemente, la historia de los Inuit y sus palabras nevosas se ha ido adaptando a las demandas inflacionarias de la vida moderna. Leyenda urbana...o bolazo de nieve, literalmente!

Termino con una receta de una torta muyyyyy rica y muuuuuy fácil...no hay palabras para describirla!

Torta de limón y coco

- 1 1/2 tazas de harina leudante
- 1/2 taza de coco rallado (no endulzado)
- 1 cucharada de ralladura de limón
- 1 taza de azúcar (si es negra o rubia, mejor)
- 125 g de manteca (mantequilla) derretida
- 2 huevos
- 1 taza de leche
- 1 cucharadita de esencia de vainilla

Cobertura

- 1 1/2 tazas de azúcar impalpable
- 1 taza de coco rallado
- 1/2 cucharadita de ralladura de limón
1/4 taza (aprox.) de jugo de limón

Precalentar el horno a 180C. Enmantecar un molde para torta de 20 cm de diámetro (también puede usarse una budinera).

En un bol mezclar la harina, el coco, el azúcar y la ralladura. En otro, mezclar la manteca, los huevos, la esencia y la leche. Incorporar los líquidos a los sólidos, mezclando bien con una cuchara de madera.

Poner la mezcla en el molde y cocinar por aprox. 40 minutos.

Mientras la torta se cocina, preparamos la cobertura. Combinar el azúcar con el coco rallado y la ralladura de limón. Agregar el jugo e ir mezclando hasta tener una pasta de consistencia cremosa. Cuando la torta esté fría, colocar la cobertura con ayuda de una espátula.

domingo, 27 de enero de 2008

Calor humano

Sin ser demasiado deseado, el súper frío ha llegado. Como muestra el pronóstico, para los próximos días nos esperan máximas de 20 y pico bajo cero...máximas que, si llegan, sólo durarán con suerte una horita al medio día. Para complicar más el panorama, el fresquito ha resultado inspirador para Eolo, quien decidió aparecer y soplar con entusiasmo....llevando la sensación térmica a 45 bajo cero!

Antes de la invención de instrumentos generadores de calor más/menos eficientes y más/menos nefastos (entre estos últimos, el calentador a querosén, el calefactor y la estufita eléctrica), la gente recurría a lo que natura ofrecía - el fuego y los animales. Por ejemplo, en los caseríos típicos del País Vasco y Navarra, las personas vivían en el primer piso mientras que los animales se amuchaban en la planta baja. De esta manera el calor generado por los animales ayudaba a la calefacción invernal.

Ahora los suecos han decidido "volver a las fuentes". Una compañia proyecta calefaccionar un edificio de oficinas cercano a la Estación Central de Estocolmo utilizando el calor del cuerpo de las 250.000 personas que cada día circulan por allí. Aparentemente alguien (o alguiens) se preguntó: y si en lugar de seguir deshaciéndonos del calor que no queremos, abriendo ventanas o poniendo aire acondicionado, lo aprovechamos? Idea simple, eficiente y funcional...ni que fuera sueca!

Para los que se interesaron por la noticia, algunos detalles extras. El "calor humano" se va a re-direccionar mediante los sistemas de ventilación, utilizándose para calentar agua, la cual a su vez va a ser bombeada hasta el edificio en cuestión. Se estima que el costo de instalación de las tuberías y bombas va a ser de aproximadamente 200.000 coronas suecas (algo así como 21.200 euros o 31.200 dólares). Cuasi una pichincha, si se tiene en cuenta que la construcción del edificio costará varios cientos de millones de coronas.

Por el momento, los dejo. Si no aparezco en un tiempo prudencial es porque tal vez me haya transformado en una cubetera!

Para la receta, Piruch y sus espectaculares rollitos de canela (cinnamon rolls) versión propia, con harina integral y no tan gordos como los que se compran...y mucho más ricos!

Rollitos de canela

Ingredientes:

1 paquetito de levadura seca o 50 g de levadura fresca
1 cdita. de azúcar (para la levadura)
1 cda. de azúcar extra (para la masa)
2 tazas de harina común
1/2 taza de harina integral
1/2 taza de leche tibia
125 g de manteca
1 huevo ligeramente batido
1/4 taza de azúcar negra
2 cditas de canela en polvo

Disolver la cucharadita de azúcar en la leche tibia y agregar la levadura mezclando bien. De las dos tazas de harina común sacar una cucharada y agregar a la leche con la levadura. Dejar reposar cubierto en un lugar tibio hasta que se forme una linda espuma.

Mientras tanto, combinar el resto de la harina común con la media taza de harina integral en un bol, y agregar la cucharada de azúcar y 50 g de manteca cortada en trocitos. Desmenuzar la manteca con las manos hasta que esté bien incorporada a la harina. Hacer un hueco en el centro de la harina y agregar el huevo y la leche con la levadura. Mezclar bien hasta que quede una masa manejable. Amasar hasta que la masa esté blanda y elástica. Colocar el bollo en un bol grande muy ligeramente aceitado y cubrir con un film plástico. Dejar reposar en un lugar calentito-tibio hasta que el bollo duplique su tamaño (más o menos).

Mientras leuda, combinar la manteca restante (75 g) con el azúcar negra y la canela, aplastando bien con un tenedor. Apartar por el momento, pero no en la heladera.

Precalentar el horno a temperatura moderada-fuerte (210 °C)

Dividir el bollo en dos y estirar los semi bollos para que formen rectángulos de el doble de largo que ancho y no más de 1 cm de espesor. Sobre cada rectángulo untar de manera uniforme la pasta de manteca dejando 2 cm sin untar del lado largo. Enrollar los rectángulos sobre el lado largo empezando por el untado hasta el borde. Van a quedar dos "tronquitos" enrollados tipo pionono. Con un cuchillo bien filoso y no aserrado, cortar los rollos en rodajas de 3-4 cm de ancho. Ubicar las rodajas "espiral arriba" sobre una asadera, y que queden bien juntas entre ellas y los bordes de los rollitos mirando hacia adentro (para que se sostenga contra otro rollito y quede cerrado). Cubrir nuevamente con film y dejar reposar 15 minutos en lugar tibio.

Antes de quitar el film a los rollitos y de meterlos al horno, aplastarlos levemente por encima para que se ensanchen un poco. Finalmente meterlos al horno y cocinar unos 20 minutos o hasta que estén dorados.

Opcionalmente se pueden sacar unos minutos antes y pintarlos con un almibar casero o idealmente con jarabe de arce y luego volver a meterlos para terminarlos. Otra alternativa es hacer un glacé y chorrearlos con el glacé una vez sacados del horno.

domingo, 6 de enero de 2008

Ya no sos mi Margarita, ahora te llaman Margot

Y se han terminado oficialmente "Las Fiestas". Hemos celebrado el solsticio de invierno, la Navidad, el Año Nuevo y los Reyes Magos a puro blanco níveo (con excepción, claro, del rey Baltazar).

Para muchos, el blanco representa el símbolo de la pureza. Con las flores pasa algo parecido. Ya lo dice Alfonsina "Que sea azucena
sobre todas, casta.
De perfume tenue
Corola cerrada
(...)
Ni una margarita
se diga mi hermana".

Sin embargo, no todos se creen el cuento de la inocente florecita. Y si no, que lo diga Carlos Linneo - el creador del sistema que usamos para nombrar y clasificar cuanto ser vivo habita este mundo. Linneo consideraba que lo más importante para clasificar a las plantas eran sus órganos reproductivos, o sea, las flores. En su esmero para que sus ideas pudieran ser entendidas "hasta por las mujeres", no apeló ni a la poesía ni a la inocencia. En 1735 escribió "El cáliz es como la cámara nupcial, los filamentos como los vasos espermáticos, las anteras como los testículos, el polen como el esperma, el estigma como la vulva, el estilo como la vagina"

Tan claro quedó, que no saben la que se armó! Su sistema de clasificación no fue recibido con flores. Se lo acusó de "demasiado sucio y vulgar para los oídos británicos", de "devastar a la inocencia femenina" y de "aborrecible prostitución". El tema sobrepasó las ciencias biológicas y alcanzó a las teológicas. Linneo era profundamente religioso y llegó a decir que "Dios lo había guiado con su propia mano todopoderosa para brindarle el mayor de los conocimientos en las ciencias naturales" (y si, la humildad no era el fuerte de Carlos). El contra-ataque religiosos no se hizo esperar y algunos dijeron que Dios nunca hubiera permitido semejante "falta de castidad" entre las plantas (?).

Con el tiempo, algunos comprendieron y aceptaron, y otros no, pero se resignaron, a que las margaritas también tienen algo de "margots".

Tanto ha sido el impacto que Linneo ha tenido en el mundo que el año pasado (el recién pasado 2007) Suecia se vistió de gala en honor a su cumple #300. Se organizaron exposiciones, conferencias, conciertos y celebraciones que contaron con la presencia de los mismísimos reyes de Suecia, el emperador de Japón y varios premios Nobel.



Para terminar, la primera receta del nuevo año: Pasta con pesto de avocado...o aguacate...o palta...para que no queden dudas: Pasta con pesto de Persea americana (gracias Linneo!).

Pasta con pesto de aguacate (o palta o avocado)
  • 2 aguacates Hass (los de cáscara oscura y bien arrugada), pelados y picados.
  • 1 taza de hojas de albahaca fresca (Ocimum basilicum)
  • 2 dientes de ajo (Allium sativum)
  • 1 cucharada de jugo de limón (Citrus limonium)
  • 1 ½ cucharaditas de sal
  • ¼ taza de aceite de oliva (Olea europaea) extra-virgen
  • 1 paquete de espinaca (Spinacea oleracea) "baby" y fresca (no congelada), picada
  • 500 g de pasta cocida (los fideos que más les gusten)
  • ½ taza de piñones (que son semillas de distintas especies de pinos, las "verdaderas" y, por supuesto, más caras, son las europeas, que se cosechan del pino Pinus pinea). Es mejor si los piñones están tostados...pero cuidado que no se quemen!
  • 100 g de queso de cabra (Capra hircus), desmenuzado.
Para preparar el pesto: poner en una procesadora (o picar y pisar con mucho esmero y a la vieja usanza), los aguacates + la albahaca + los ajos + el jugo de limón + 1 cucharadita de la sal + 2 cucharadas del aceite de oliva.

En una cacerola, calentar el aceite de oliva remanente, y cocinar por 3-4 minutos la espinaca, con la pasta y sal 1/2 cucharadita de sal que quedó (o a gusto).

Agregar los piñones y el "pesto". Cuando todo esté calentido, servir y poner por encima un buen puñado de queso de cabra!

sábado, 15 de diciembre de 2007

Arbolitos con historia

Finalmente, luego de preguntar y averiguar, hemos conseguido una nueva Araucaria heterophylla como arbolito de Navidad. Por el momento "Ari II" es bastante pequeñuela y todo el adorno que aguanta es una guirnalda, pero estamos seguros de que el año que viene ya le podremos agregar algunos moños y borlas navidegnas!

La llegada de Ari II me inspiró para investigar sobre los árboles de Navidad y su historia. Encontré leyendas para todos los gustos y creencias, incluyendo a las celebraciones del solsticio de invierno, a San Bonifacio hachando un roble y a Martín Lutero decorando un pino bajo inspiración de la noche estrellada. Finalmente, me encontré con la historia de un arbolito-presente.

Comienzo con la historia. Puerto de Halifax (Nueva Escocia, Canadá), 6 de diciembre de 1917 (Primera Guerra Mundial). A las 7.30 de la mañana, un buque francés (Mont-Blanc) salía del puerto cargado nada más ni nada menos que con 2300 toneladas de ácido pícrico, 200 toneladas de TNT, 10 toneladas de nitrocelulosa y 35 toneladas de benzol...era básicamente una bomba flotante. En ese momento, un buque noruego (Imo) también salía del puerto. Muy bien no se sabe que pasó, pero a la entrada del estrecho el Imo golpeó al Mont-Blanc en la proa. No fue un golpe grande, pero con todos los explosivos presentes, el fuego apareció en forma inmediata. La tripulación y el capitán evacuaron el barco, dejándolo solo y en llamas. Luego de 2 horas de fuego, el Mont-Blanc explotó. Dicen que fue la mayor explosión de la historia antes de la bomba atómica. Todo lo que estaba en la "onda explosiva" - barcos, muelles, fábricas, escuelas, iglesias y casas- fue destruído. El saldo fue de casi 2000 muertos. En semejante caos, la ayuda no tardó en llegar. Entre la asistencia recibida, los bostonianos fueron de los primeros en llegar, y de los últimos en irse.

Y acá viene el árbol-presente. Desde hace 35 años la ciudad de Halifax le envía a la ciudad de Boston un árbol de Navidad, en agradecimiento por la ayuda recibida durante aquella terrible explosión. Cada año el árbol seleccionado es cuidadosamente embalado para el viaje de 1200 km hasta su destino final. Cuando llega a Boston, es llevado con escolta policial (cual político famoso) hasta el Boston Common, donde es iluminado y convertido en una de las mayores atracciones navideñas de la ciudad.

Fin de la historia!

Pero no fin del post. Para seguir con el espíritu navideño, la receta de hoy es de las famosísimas (al menos por estos lares) masitas de jengibre. Receta sacada de libro, con agregado de clavo y canela por parte de Mr. DC (quien fue además el ejecutor de la receta!).

Masitas de jengibre

- 125 g de manteca
- 1/3 taza de azúcar negra
- 1/4 taza de maple syrup (jarabe de arce o miel de maple)
- 1 huevo
- 2 tazas de harina común
- 1/2 taza de harina leudante
- 1/2 cucharadita de bicarbonato de soda
- 1 cucharada de jengibre molido
- 1/2 cucharadita de canela molida
- 1/4 cucharadita de clavo molido

Precalentar el horno a 350 C. En un bol poner la manteca, el azúcar y el jarabe de arce. Batir con batidora hasta que quede una crema. Incorporar el huevo y batir un poco más. En otro bol mezclar todos los ingredientes secos (harinas, bicarbonato, jengibre, canela y clavo) y agregarlos a la crema. Incorporar con la ayuda de una cuchara. Luego, con las manos enharinadas, amasar ligeramente (1-2 minutos). Sobre una tabla de madera (o de plástico) colocar una hoja de papel manteca, la masa y otra hoja de papel. Estirar la masa con un palote hasta dejarla de aprox. 1/2 cm de espesor. Llevar la tabla, con la masa ensanguchada entre los 2 papeles, a la heladera por aprox 15 minutos.
Y ahora la parte divertida, cortar las masitas con formitas navideñas!
Llevar al horno por aprox. 10 minutos o hasta que los bordes de las masitas de vean dorados.

Si resisten la tentación de comerlas enseguida, se pueden decorar con una pasta hecha de clara de huevo, limón y azúcar impalpable (y así hacerles a los "tipitos" los ojos, boca, pelo, etc). Si el olorcito es demasiado tentador y la necesidad de hincarles el diente muy urgente...quedarán con el contorno...como en la foto!

sábado, 1 de diciembre de 2007

Nieve que no se va, otra esperará

Sabio refrán asturiano que resulta también muy verdadero por estos pagos edmontonianos! Con -15 C de máxima, mejor no mencionar la mínima, la fina capa de nieve que cubre la city se quedará esperando futura compañía. Tiempo le sobra...el invierno ni siquiera ha comenzado.

La nieve tiene sus cosas lindas y sus no tanto. Entre las primeras están (según mi no necesariamente humilde opinión) los cristales de nieve, algo así como la "unidad nívea fundamental". Según Wilson Bentley, no hay dos cristales iguales. La opinión de este señor es para tomar en serio, ya que dedicó 40 años de su vida a fotografiar a más de 5000 de ellos!

Todo comenzó cuando Bentley recibió como regalo de su 15-cumpleaños un microscopio. Entusiasmado, empezó a mirar cuanta cosa pequeña tenía "a mano" y, en su nativo Vermont, nieve era lo que sobraba. Luego de descubrir la belleza y la inagotable variedad de formas de los cristales de nieve, se preguntó cómo mostrar a otros algo tan efímero. Bentley no era muy ducho con el dibujo, y entonces decidió intentar con la fotografía.

Claro, estamos hablando de 1800 y pico, lejos de cámaras digitales y microscopios sofisticados. Necesitó paciencia (mucha) y perseverancia (también mucha).


Luego de varios años de pruebas y errores, finalmente sacó la primera foto de un cristal de nieve. Primera para él, y primera para el mundo. Tan linda le quedó, que muchos sospecharon que era trucha! Por supuesto, como toda persona que se diferencia de la media y estándar popular, lo que primero recibió fue escepticismo. Por suerte, la desconfianza fue dando paso al interés. Fue invitado a dar conferencias y a escribir artículos, y universidades de todo el mundo comenzaron a adquirir sus micro-fotografías. Y así vivió, con su hobby, entre la ciencia y el arte. Murió de neumonía, un invierno, en Vermont.

Para que el final no me quede tan de epitafio, termino con una muestra de sus fotos. El tipo de cristal que se forma depende de la temperatura. Adivina, adivinador...qué cristales estaremos viendo hoy?


Y antes de que "alguien" me reclame, la receta. Receta perfecta para este tiempo, una sopa...pero caribeña!

Sopa caribeña de pescado, camarones y espinaca

- 150 g de camarones limpios
- 200 g de filetes de pescado (cualquier pescado "firme") cortado en cubos
- 3/4 cucharadita de coriandro molido
- 1/4 cucharadita de comino
- 1 cucharadita de aji molido
- jugo de 1 limón
- 1 cucharada de manteca
- 1 cebolla picada
- 2 puerros, cortados en rodajitas finas
- 3 dientes de ajo picados fino
- 1 papa grande cortada en rodajas
- 5 tazas de caldo de pollo o verdura
- 250 g de espinaca
- 1/2 taza de leche de coco

Poner los camarones y el pescado en un bowl con el coriandro, comino, ají molido y jugo de limón. Dejarlos marinar en la heladera.
Mientras tanto, derretir la manteca en una cacerola, agregar la cebolla y los puerros. Tapar y cocinar aprox 10 minutos.
Agregar el ajo y cocinar otros 5 min.
Agregar la papa y el caldo. Calentar a fuego medio hasta que hierva y luego reducir la temperatura, tapar y cocinar 15-20 minutos (hasta que la papa esté blanda).
Agregar la espinaca, y cocinar unos minutitos destapado.
Dejar que la sopa se enfríe un poco y pasarla a una licuadora (tal vez sea necesario hacerlo en 2 tandas).
Transferir la sopa-puré de la licuadora nuevamente a la cacerola y agregar la leche de coco. Revolver con cuchara de madera.
Agregar el pescado + camarones con el líquido del marinado. Mantener a fuego medio-bajo unos 10 minutos, hasta que se cocine el pescado y se caliente la sopa.
Agregar sal, pimienta y limón a gusto y servir. GLUP!

viernes, 23 de noviembre de 2007

Quién no se ha tomado todo el vino?

Pobre Baco, se ha quedado atónito con la noticia. Este año Francia, Italia, España y Grecia tuvieron un sobrante, en conjunto, de 693.376 hectolitros de vino. La mala nueva para el dios (y para los mortales, of course) es que este sobrante no se va a destinar a embotellar más Cabernets, Riojas y Valpolicellas...sino que se va a convertir en bio-etanol!

Así andan las cosas. No sólo la comida se convierte en combustible autístico, ahora también la bebida. Es difícil de entender, pero Europa tiene el "problema" de producir demasiado vino. Convertir el excedente en bio-etanol es una forma de semi-solucionar la problemática en el corto plazo. Entre las medidas correctivas futurísticas que se discuten, se incluye la posibilidad de ofrecer incentivos económicos a los productores vitivinícolas para "levantar" parte de sus viñedos - muchos centenarios- y así disminuir las hectáreas de cultivo. De esta manera las botellas por estas partes del mundo podrán seguir a precio de diamante! Cosas de la economía.

Damián dice que he estado faltando al "espíritu" del blog al no poner la recetita de turno. Lógicamente, elegí una que lleva vino!

Risotto al limón


3 cucharadas de aceite de oliva
3 echalotes picadas
1 1/2 tazas de arroz Arborio (sin enjuagar, se necesita todo el almidón para que quede cremoso)
jugo y ralladura de 2 limones
½ taza de vino blanco seco
4 tazas de caldo de pollo o de verdura bien calentito
1 cucharada (1 puñadito, bah) de perejil picado
1 cucharada de manteca
1 lindo puñado de parmesano rallado
sal y pimienta a gusto

Para acompañar:
1 palta cortada en rodajas

Rehogar las echalotes en el aceite de oliva.
Agregar el arroz y sofreírlo un poco, hasta que los granitos queden transparentes.
Agregar el vino y dejar que “burbujee” hasta que se evapore.
Bajar la temperatura a medio-bajo. Agregar el jugo de los 2 limones (que debería ser más o menos 1/2 taza...si les tocó de esos limones secos, expriman uno más) y 1-2 cucharones del caldo caliente. Mezclar y esperar hasta que el caldo se absorba.
Y acá viene la parte pacienzuda: volver a agregar 1-2 cucharones de caldo, esperar, 1-2 cucharones y así. La cosa es que entre cucharón y cucharón el líquido tiene que absorberse, y el risotto se va a ir poniendo cremoso. Cuando el arroz esté cocido, le tiene que quedar un poquito de líquido. Más o menos lleva unos 40 minutos.
Cuando finalmente esté listo, retirar del fuego. Ahi se agrega la ralladura de limón, el perejil y la manteca, se mezcla un poco y se lo deja reposar unos 5 minutos tapado.
Se lo sirve con un lindo puñadito de parmesano recién rallado y las rodajas de palta a un costadito. Listo!

martes, 6 de noviembre de 2007

La buona pasta

Qué hace uno de los súper maravillosos cuadros de Van Gogh - "Campo de trigo con centauras"- en un escrito sobre pasta? Bueno, las pasta se hace a partir de trigo....y así empiezan los problemas.
La pasta en Italia aumentó un 20%. Los tanos, con su fusible corto, protestaron. Decidieron hacer por un día "huelga de pasta". Claro, una cosa es protestar y otra sacrificarse. La huelga consistió en no comprar pasta, no en no comerla. Como la mayoría tanística cuenta con un buen acovachamiento de spaguettis, linguines y orechiettis en sus alacenas, parece que la mayoria sobrevivió bastante bien a la cuestión. La huelga fue considerada de carácter simbólico, ya que la causa del aumento no se debió a caprichos localistas si no a razones más globalizadas.

La pasta aumentó porque aumentó el precio del trigo...debido a que aumentó su demanda...no para fabricar más tallarines...sino para hacer bio-combustibles. Parece que los "alternativos verdes" del petróleo están mostrando su lado oscuro. Estudios, informes, cálculos, números y predicciones están generando una montaña de información no fácil de digerir. Lo que he rescatado viendo algunos de estos artículos es lo siguiente: hacer combustible a partir de comida no parece ser una buena idea.

Cuestiones monetarias de lado, no hay resultados que demuestren claramente que el uso de bio-combustibles represente una reducción significativa en la producción de gases invernadero. Otras medidas "amigables con el ambiente", como el uso de transporte público y bicicletas, parecen ser mucho más efectivas. Y entonces por qué muchos gobiernos están destinando billones (dólares/euros) en subsidiar la producción de bio-combustibles? Yo sugiero preparar una rica pasta (y servir un rico tinto) para deliberar sobre el asunto! Buon appetito!