domingo, 19 de julio de 2009

Capeando el temporal


Capear: "Mantenerse sin retroceder más de lo inevitable cuando el viento es duro y contrario".

Básicamente lo que hacemos, literal y figurativamente, cuasi todos los días desde que habitamos este rincón del mundo!

La noche del sábado fue uno de los casos literales. Así de la nada, Eolo llegó a 100 km/h con nubes negras y rayos refulgentes. Qué negror, Mendieta! El cielo pasaba de negro a rojo y de rojo a verde! Y hoy a la magnana confirmamos que la cosa fue seria, ya que había ramas caídas por todas partes, incluyendo nuestra vereda.

Con este clima privilegiado, es lógico que algunos canadienses que se han ido por el mundo quieran volver a su terruño. Para estos raros especímenes "el Canadá" tiene elaborada una serie de regulaciones sobre qué pueden traer en el momento del retorno (las razones por las cuales terminé leyendo estas regulaciones es largo de explicar). Todo canadiense que haya estado más de un año fuera de su país puede traer consigo sus objetos personales, cuya lista incluye: ropa, muebles, libros, joyas, instrumentos musicales, vehiculos, bote y su correspondiente trailer, casa rodante, jet privado y garage.

Si todavía le queda espacio, y sólo si viene de USA, también podrá traer 2 docenas de huevos, 1 pavo y 20kg de productos lácteos (como queso) que no excedan el valor de $20 (quien haya escrito esta parte no sabe regla de tres o no compró queso en su vida, ya que el queso de más mala muerte cuesta al menos $30 el kg).

Ahora paso a las restricciones. Está terminantemente prohibido traer ciertos elementos que puedan atentar contra la seguridad pública. Qué "elementos" están considerados peligrosos? Armas? Explosivos y municiones? No, estos elementos se pueden ingresar, siempre y cuando se cuente con las autorizaciones y permisos correspondientes. Lo que está terminantemente prohibido son: los andadores de bebés y las artesanías y bijouterie hechas con semillas de la leguminosa Abrus precatorius. Investigando un poco el asunto, me enteré que los andadores de bebés han sido prohibido por ley desde el 2007. Por otra parte, la bonitísima semilla en cuestión, roja y con una manchita negra cual vaquita de San Antonio, es muy venenosa...como tantas otras semillas. Claro, la ley debe proteger a áquel que tenga la poca feliz ocurrencia de comerse el par de aritos que recibió de souvenir.

Enmudecida ante la evidencia de la sin-razón, me despido.

Banana bread

Hoy le toca el turno a la receta del banana bread que el Ingeniero ha ido perfeccionando hasta dejarlo una delicia!

lunes, 22 de junio de 2009

Caídas del cielo

Como bien dice el ingeniero "en Edmonton siempre hay algo cayendo del cielo!"

Desde hace unas semanas los árboles se están encargando de crear una verdadera lluvia de semillas, tal vez para que los habitantes de la city no extrañemos los copos de nieve que caen habitualmente durante el invierno (y otogno, primeros 3/4 de la primavera y último cuarto del verano).

Primero fueron los olmos, los cuales, a juzgar por su vigor reproductivo, están afortunadamente muy lejos de aquel viejo olmo de Antonio Machado ("Al olmo viejo,/ hendido por el rayo/ y en su mitad podrido,/ con las lluvias de abril y el sol de mayo/ algunas hojas verdes le han salido").


Y ahora los cielos y el suelo de la ciudad están en control de los Populus balsamifera (pariente del álamo). Sus semillas algodonosas parecen realmente copos de nieve, tanto, que hay que restregarse los ojos...para cercionanos de que no es nieve... y para aliviar la picosidad alerginiana que causan!.

Y así hemos comenzado el solsticio de verano, a pasito apurado y boca cerrada, que en boca abierta entran semillas!


Y finalizo con una receta clásica de nuestro repertorio: las galletitas "sin baranda" (en realidad, la receta la sacamos de un libro de yoga y el nombre original es "sivananda cookies", en honor, suponemos, a Swami Sivananda Saraswati, un maestro espiritual hindú y yogui). Sivananda o sin baranda, las masitas son riquísimas y energía pura!

Cookies Sivananda

  • 2 tazas de avena arrollada
  • 1 taza de harina integral
  • 3/4 taza de azúcar rubia (o negra)
  • 1/3 taza de pasas de uva
  • 1/2 taza de maníes pelados/no salados/ partidos
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • 1 1/2 cucharaditas de canela molida
  • 1 1/2 cucharaditas de jenjibre molido
  • 1/2 cucharadita de clavo molido (en la receta original, yo lo reemplazo por cardamomo molido)
  • 3/4 taza de aceite de sabor neutro (canola, girasol...definitivamente no aceite de oliva o soja)
  • 2/3 taza de leche (puede ser reemplazada por agua, pero lo que se pierde en calorías se pierde too en textura)
Precalentar el horno a 180-190C.
Mezclar todos los ingredientes secos en un bol. Agregar el aceite y mezclar bien. Agregar la leche de a poco y mezclar.

Al principio, todo parece que queda medio suelto, si esperan unos minutitos la avena comienza a "pegotearse". Tomar cucharadas de la mezcla y colocarlas en una placa con papel manteca, aplastarlas un poco con la misma cuchara (pero usando el lado convexo en lugar del cóncavo) y cocinar en el horno por aprox. 15 minutos (hasta que huela deliciosamente rico y la base está dorada). Retirar y dejar 5 minutos en la placa, transferiri luego a una rejilla. Salen aprox. 25 masitas...que no van a durar mucho!

lunes, 25 de mayo de 2009

Serás lo que debas ser...

...o si no no serás nada.

Aparentemente, la provincia de Alberta no está convencida de la frase de nuestro General San Martín. O al menos así lo demuestra la última campaña de promoción turística en la cual se invirtieron más de 25 millones de dólares (canadienses, claro) para tratar de ser... lo que no se es. Para la promoción los Albertanos eligieron el slogan de "Alberta: libertad para crear, espíritu para lograr" y una linda foto... de niños felices disfrutando de la playa.

Y no de una playa cualquiera. La foto fue tomada en la costa de Bamburgh, Inglaterra! Lugar muy popular porque está cerca del Castillo de Bamburgh, conocido como el legendario hogar de Sir Lancelot. Y sí, si vamos a pretender lo que no somos, mejor pretender con todo! (Aclaro, la foto corresponde al castillo, no es la foto de la campaña).

Claro, los políticos de turno ni se mosquearon luego del destapamiento de olla y con tono entre sorprendido y ofendido declararon que lo habían hecho "muy a propósito" y que no entienden cómo a alguien se le pudo ocurrir que la foto que promocionaba a la provincia pudiera corresponder a algún lugar situado dentro de su perímetro. No, la imagen se eligió porque "representaba el espíritu y el tono del mensaje que se quería brindar"(?) y porque "representaba el interés de la provincia en los problemas mundiales"(??). Elemental, Watson!

Cuál es nuestra humilde y no solicitada opinión al respecto? Los traicionó el subconsciente! Tal vez, antes de volver a invertir los dolarillos en promocionar "su" imagen, Alberta deba resolver ciertos "conflictos existenciales" con algunas sesiones de diván.

Para los que quieren ver la nota completa y foto: http://www.montrealgazette.com/travel/news/Come+Alberta+wait+Britain/1526185/story.html

Chutney de mango


Perfecto para acompañar pollo o "carne" (no sé por qué, más de una persona me ha dicho que "no come carne", mientras le hinca el diente a una pata de pollo). Se puede servir como guarnición o "revueltito"con trocitos pequeños de carne en estilo stir-fry.

  • 2 mangos firmes, pelados y cortados en cubitos de aprox. 1cm
  • Aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana picada
  • 1 diente de ajo picado
  • 1 cucharada de jengibre rallado
  • 2 cucharadas de pasas de uva
  • 1/2 cucharadita de semillas de mostaza
  • Un pizca de ají molido (picante, no dulce)
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 3 cucharadas de vinagre blanco
  • 1/2 taza de agua
  • sal a gusto
Calentar una cucharada de aceite de oliva a fuego medio en una sartén relativamente profunda. Agregar las cebollas y cocinar unos 5 minutos, hasta que estén blandas. Agregar el ajo y cocinar 1 minutito más. Agregar el mando, jengibre, pasas, semillas de mostaza, ají molido, vinagre, agua y azúcar. Calentar hasta que esté a punto de hervir, bajar el fuego a mínimo, tapar la sartén y cocinar por unos 30 minutos.

jueves, 21 de mayo de 2009

Como el Ave Fénix

Renacerá mi abandonado Pan y Queso de las cenizas?

Seis meses lo he tenido sepultado por las obligaciones y el yira yira de cada día.

Tal vez para encontrar su camino deba recordar que todavía puede encontrar a alguien (o “alguiens”) que se interesa en algo más que “la crisis”, la gripe porcina, la caída/subida del dólar, de la bolsa, de la nafta, del partido político, del cuadro de fútbol…

Tal vez necesite un GPS o al menos una brújula que lo ayude a encontrar el camino de vuelta. Por estos pagos, los Inuit le ofrecerían un Inukshuk (o más de uno). Los Inukshuks son “personitas” construidas apilando rocas, las cuales indican el camino…hacia algún lado. Originalmente, estas figuras se usaban como guías para marcar zonas de caza en la rocosa y desplantada tundra ártica. Según mi amiga Wikipedia la palabra inukshuk significa “algo que realiza la función de una persona”. Tal vez por eso también se dice que los inukshuks nos recuerdan la importancia de la amistad y de la colaboración.

Esperemos que el pobre no haya salido tan desorientado como su autora y encuentre su camino de retorno!

Claro, si no pongo una receta, alguien muy conocido va a sepultar a la Fenix y al Inukshuk juntos!

Hummus

Se puede comprar en muchas versiones, pero algunos "tradicionalistas" que me rodean prefieren la versión casera

  • 1 taza de garbanzos cocidos
  • 1 diente de ajo chico-mediano
  • 2-3 cucharadas de aceite de oliva extra-virgen
  • 1-2 cucharadas de jugo de limón
  • 1 cucharada de tahini (pasta de sésamo)
  • sal a gusto
Procesar todo junto hasta obtener una pasta cremosa. Si queda demasiado firme o seco, se le puede agregar líquido de la cocción de los garbanzos (y sí, los ultra-tradicionalistas prefieren comprar los garbanzos "vírgenes" y cocinarlos, en lugar de los non-sanctos enlatados).

Servir en un bol y espolvorear con paprika y/o pimentón dulce y/o comino. Se comoe como "dip" acompañado por triangulitos de pita, o nachos, o tostaditas.

martes, 11 de noviembre de 2008

Re-cuerdos


Hoy tuvimos finalmente la primera nevada de la (larga por venir) temporada invernal. La pudimos observar con calma, porque es feriado. Se celebra "Remembrance Day", algo así como "el día del recuerdo". Qué se recuerda? Oficialmente el día se dedica a conmemorar a los soldados que han luchado desde la Primera Guerra Mundial, cuyo armisticio se firmó en la 11ava hora del 11avo día del 11avo mes de 1918 (o sea, a las 11 del 11 de noviembre...de 1918).

Desde hace ya unos cuantos días las personas comenzaron a llevar en sus solapas una flor de amapola. La especie de escarapela trata de representar (para mi gusto botánico, no muy exitosamente) una flor de Papaver rhoeas. Esta especie crece "como yuyo" en los campos europeos, incluyendo Flandes. Su preferencia por suelos disturbados fue completamente satisfecha durante los bombardeos en los campos de batalla. El nacimiento de la simbología fue bastante simple: campos cubiertos de amapolas rojo sangre + sangre de verdad de los soldados caídos = adopción de la amapola como símbolo de los soldados muertos.

Pero las amapolas no se han limitado a ser símbolos de un día. Han tenido el orgullo de capturar la atención de egipcios, griegos y romanos, siendo elegidas como símbolos de muerte y del "sueño eterno" (por sus alcaloides, como la rhoeadina y el opio). Dicen (la gente dice cosas...diría Darío) que en la mitología griega las amapolas se relacionaron con Demetria, diosa de la fertilidad y la agricultura. La gente creía que iba a tener una buena cosecha si en sus campos crecían amapolas.

El resto de la semana seguirá tranquila. Es "semana de lectura", la oportunidad para alumnos remolones de ponerse al día con sus cursos, y la oportunidad para otros (incluyendo muchos de los remolones que deberían quedarse estudiando) de tomarse una semanita de descanso (o todo lo contrario) en las playas mexicanas. Maravilloso balance humano, la partida de unos en búsqueda de locura ha brindado a otros (nosotros) una esperada calma!


sábado, 26 de julio de 2008

Tomatela

Tomatela: popular expresión argentina para darle la polca del espiante a todo sujeto que nos tiene hasta la coronilla. Admite las variantes de "tomátela" o "tomatelá", según el enfásis que se desee lograr.

En una semana alternada de tomatela y tomátelá, nuestros tomates han comenzado a enrojecer, tal vez estimulados por nuestros riegos bi-diarios y el calcinante sol albertano.

Nacido en Perú, el tomate se desplazó a Europa para conquistar el paladar de algunos y asustar a otros. Los italianos lo bautizaron "pomo d'oro" o "manzana de oro" (no es que los italianos fueran daltónicos, sino que los primeros tomates eran amarillos). Los franceses, como no podía ser de otra manera, lo llamaron "pomme d'amour" o "manzana de amor". En contraste, los alemanes le dieron un nombre un tanto más tenebroso "wolf peach", algo así como "durazno de lobo". Aparentemente, parte de la reticencia germana se debió a que notaron que la planta de tomate era muy parecida a otra planta alucinógena, y potencialmente mortal, que se creía era utilizada por las brujas para transformarse en lobos. Curiosamente, la palabra italiana para esta temida planta era "belladonna" o "mujer hermosa", ya que las cortesanas medievales la usaban para dilatar las pupilas de sus ojos...lo cual era considerado súper-fashion para la época!

En el final de la historia, la ciencia decidió dejar de lado las pasiones latinas para el nombre del tomate y lo bautizó Lycopersicon esculentum o "durazno de lobo comestible", mientras que a la temida pariente alucinógena y mortal le tocó el glamoroso nombre de Atropa belladonna. Lógica pura.

Crédito de la foto: piruch

Receta, algo simple, veraniego y muy tomatero: panzanella (ensalada de pan).

Panzanella
  • 4 rodajas gruesas de pan de 1-2 días (tipo pan francés o pan de campo)
  • 4 tomates medianos
  • 2 pimientos (rojos, amarillos o naranjas)
  • 1/2 pepino
  • 4 cebollitas de verdeo
  • 8 filets de anchoas, escurridos y picados
  • 2 cucharadas de alcaparras, enjuagadas y escurridas (está en le receta original pero yo no le puse)
  • 3 rodajas de mozzarella o gouda cortadas en cubitos no está en la receta original, pero queda riquísimo)
  • unas 8 hojas de albahaca
  • 5 cucharas de aceite de oliva extra-virgen
  • 2-4 cucharadas de aceto balsámico
  • sal y pimienta a gusto
Cortar el pan y el tomate en cubos (si se tiene paciencia, sacar las semillas de los tomates) y ponerlos en un bowl con las 5 cucharadas de aceite de oliva. Mezclar bien y dejar reposar un rato (20 minutos aprox.)
Cortar los pimientos en cuadraditos, la cebolla de verdeo en rodajitas y el 1/2 pepino en tiritas o cubitos y agregarlos al pan y tomate.
Agregar las anchoas, alcaparras y aceto balsámico.
Agregar el queso y la albahaca. Mezclar bien y sazonar con sal y pimienta a gusto.

domingo, 6 de julio de 2008

Fiesta en el Canadá

Para no perder la costumbre, junio se me ha esfumado. El pobre pasó como un remolino, entre infartos, pneumonías, experimentos poco inspirados y plantas demandantes (aunque adorables). Se sumaron a la lista varios trips de pesca y una visita a las Rocosas, cosa de mantener el remolino balanceado y no apuntando para abajo.

Julio empezó con fiesta. Precediendo la celebración patriótica de sus famosos vecinos del sur, los canadienses celebraron el 1 de julio el "Día de Canadá".


Una especie de transformación colectiva ocurrió durante ese día: 1-familias enteras caminaron por las calles, 2-muchos decidieron usar como novedad el transporte público para moverse de evento en evento, 3- los que viajaban en coche fueron relajadamente "de paseo", 4-la moda incluyó ropas blancas y rojas, hojas de arce pintadas en la cara, globos rojos y blancos en los cochecitos de bebés, banderitas por los lugares menos pensados y niños en bañador envueltos en toallones luego de haber chapoteado en las aguas de alguna fuente de la ciudad (actividad prolijamente planeada como parte del evento celebratorio).

Por supuesto, el día terminó con los clásicos fuegos artificiales a las 11 de la noche, los cuales pudimos presenciar de cerca gracias a nuestra nueva locación. Cual Cenicienta que escucha las 12 campanadas, la transformación desapareció casi al mismo tiempo que la última explosión. Con un "se fini por este año", el parque se fue vaciando con premura...no es cuestión que el 2 los pescara todavía de fiesta!

Para cerrar a tono con el evento, una receta de una tarta deliciosísima que descubrimos en Maine y que decidimos poner en práctica recién este fin de semana: tarta de frutillas y ruibarbo...la imagen misma del verano! Trabajo en equipo que resultó un delicioso éxito.

Tarta de frutillas (fresas) y ruibarbo

Para el relleno:
  • 3 tazas de tallos de ruibarbo cortados en trocitos (las hojas se tienen que descartar porque son venenosas!)
  • 1 taza de frutillas (o sea, fresas) cortadas en láminas
  • 1 taza de azúcar
  • 3 cucharadas de almidón de maíz
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de ralladura de naranja
Para la masa:
  • 2 tazas de harina común (si es harina para pastelería, mejor)
  • 1/4 taza de harina leudante
  • 150 g de manteca (mantequilla) bien fría y cortada en trocitos
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 4-5 cucharadas de agua helada
Preparación del relleno:

Mezclar en un bol todos los ingredientes y dejar reposar por lo menos 20 minutos. La mezcla va a soltar una cantidad considerable de líquido y es necesario escurrirla antes de colocar sobre la masa del pastel.

Preparación de la masa:

El secreto de la masa es que quede con textura "migajosa", para lo cual hay que trabajarla lo menos posible y hay que refrigerarla antes y después de estirarla. También tiene que tener la cantidad mínima posible de agua, porque sino se encoge durante el horneado.

En un bol poner la harina y agregar la manteca rompiéndola con la punta de los dedos hasta que la mezcla tenga una textura parecida al pan rallado.
Agregar el azúcar y mezclar rápidamente con el filo de una cuchara.
Hacer un hueco en el centro, agregar 4-5 cucharadas de agua helada y mezclar con "movimientos cortantes", usando el filo de una cuchara. Apretar un poquito de masa entre los dedos, si queda unida ya está, sino agregar un poquitín más de agua.
Juntar la masa en un bollo, apretando sin amasar. Dividir el bollo en 2 , uno un poco más grande que el otro.
Envolver los bollos en plástico y llevar a la heladera por 20 minutos.

Armado de la tarta:

Sacar de la heladera el bollo más grande, estirarlo entre 2 hojas de papel encerado, moviendo el palote desde el centro hacia afuera, hasta alcanzar el tamaño para forrar la tartera (la cual debe estar previamente enmantecada/aceitada). Colocar la masa en la tartera y cortar los sobrantes.
Colocar nuevamente en la heladera por 20 minutos.
Estirar el segundo bollo y llevar nuevamente a la heladera.
Mientras tanto, precalentar el horno a 200 C.
Sacar de la heladera la tartera forrada, agregar el relleno (escurrido), humedecer los bordes de la masa con agua y colocar el segundo disco, apretando bien los bordes. Hacer cortes en la parte superior para que se escape el vapor durante la cocción (y así evitar reventar la tarta!)
Hornear a 200 C por 15 minutos.
Bajar la temperatura a 180C y seguir la cocción por otros 30-40 minutos (hasta que vean que la masa superior se pone dorada). Sacar y dejar enfriar.
Se puede comer tibia (sola), tibia (acompañada por helado de crema o vainilla) o fría. De cualquier forma es riquísima!